ALIMENTACIÓN

[ARTÍCULO] : El lado oculto de los SUBPRODUCTOS

20 minutos de lectura.

Todos tenemos, más o menos, ideas preconcebidas sobre la composición de los alimentos en Petfood. Y los ingredientes fuente de proteínas son, sin duda, los que más ideas tienen. Este es un resumen de los términos usados habitualmente. Los subproductos animales se clasifican en tres categorías, definidas en los artículos 8, 9 y 10 del Reglamento europeo nº 1069/2009, según el nivel de riesgo sanitario que se les atribuye.

Clasificación de los Subproductos

 La categoría 1 (dicha C1), engloba la categoría de alto riesgo y los destinados a la destrucción (establecimientos de fusión). Ésta reúne los animales con enfermedades transmisibles a los humanos o a los animales, cadáveres de animales de compañía o del zoo y animales salvajes.

La categoría 2 (C2), prohibida en la PETFOOD, reúne animales muertos fuera de un matadero y animales muertos que contienen residuos de medicamentos.

La categoría 3 (C3), no presenta ningún riesgo específico; agrupa materias procedentes de animales sanos. Solo la categoría 3 (C3) es recuperable en la alimentación animal. Se trata únicamente de animales sanos o de subproductos animales a través de los cuales no pueden transmitirse enfermedades transmisibles al hombre o al animal pero que la cadena alimentaria humana no utiliza por razones comerciales y aspectos visuales (cuellos de animales, vísceras, sangre y huesos*, carcasas, placenta, mamas, residuos de cocina etc..).

*Aunque una comida para animales de compañía no puede estar basada solamente en sangre y huesos según la reglamentación.

En el anexo 5 de “los códigos de buenas prácticas de etiquetado de alimentos para animales de compañía” de la FEDIAF, está prohibido el uso de algunos subproductos como : las garras, los pelos, los cuernos, la piel (excepto la corteza de cerdo), las plumas, los dientes, los picos, los cascos, las pezuñas, contenido intestinal y grasas añadidas.

 

En cuanto a los subproductos vegetales son un poco lo mismo, son restos no aptos para el consumo humano y aunque su calidad puede variar ( salvado de trigo, cáscaras las pulpas de frutas, harina de gluten de maíz, partidos de arroz, etc..) son todos los restos de la industria agroalimentaria, «reciclados» en la alimentación para animales de compañía.

¡Este es el tema! ¡Todos los alimentos en Petfood están hechos de subproductos!

Denominaciones de los Subproductos en la comida

En las listas de ingredientes de alimentos para animales de compañía, los subproductos animales (C3) tienen varias denominaciones:

  • Proteínas Animales Transformadas (PAT):

Producto obtenido por calentamiento, secado y molienda de materias primas proteicas procedentes de subproductos animales destinados al consumo humano (subproductos de la categoría 3). Las PAT son materias primas para piensos.

  • Denominación oficial: proteínas de (especie animal)
  • Términos utilizados a veces (sustitúyase «pollo» por cualquier especie animal designada):  «pollo», harina de «pollo», «pollo» deshidratado, carne y subproductos animales.

 

IMPORTANTE : HARINAS DE CARNE Y HUESOS, comúnmente denominadas «harinas animales», proceden de la transformación de los subproductos animales de las categorías 1 (C1) y 2 (C2). Estas harinas están prohibidas en la PETFOOD. Se incineran o se utilizan como fertilizantes y para otros usos exclusivamente no alimentarios. Desde 2002, a raíz de la crisis de las vacas locas, las harinas se han vuelto muy reguladas. «Harina de (especie claramente llamada)» ya no se denomina «Harina animal» .

 

  • Hidrolizado o Proteínas de (especie animal y/o parte de un animal) Deshidratados:

Ingredientes L.I.P. (Low Indigestible Protein), cuya transformación por hidrólisis (enzimática o química) permite una asimilación muy alta. El ingrediente se vuelve concentrado en proteína bruta.

PARTICULARIDAD : El hidrolizado de plumas: fuente de proteínas que contiene exclusivamente aminoácidos libres (L-aminoácidos) y oligopéptidos de muy bajo peso molecular. Sólo está permitido para los alimentos hipoalergénicos (sin alérgenos).

  • Términos utilizados (sustitúyase «pollo» por cualquier especie animal designada): hidrolizado de «pollo», proteínas de «pollo» deshidratadas.

 

  • Carne fresca (especie):

Músculos esqueléticos que contienen un 75% de agua. La lista de ingredientes se establece antes de su cocción. Cuando se trata de la fabricación del pienso, la carne perderá toda su agua. Por lo tanto, quedará 1/4 de su volumen, lo cual este ingrediente es 4 veces menos importante que anunciado en la lista.
SÍ, la carne fresca ES un subproducto : este término se refiere a la comercialización, sólo para complacer al consumidor.

¿Sabías que?

«Carne fresca» es simplemente la materia prima que pasa directamente del matadero a la planta de fabricación. Pero también lo es para todos los ingredientes, sean o no carne…Pero claro, escribir «carcasa fresca» es menos elegante.

 

  • Carne (especie) Deshidratada: Músculos esqueléticos privados de su contenido en agua por secado :

La carne (músculos esqueléticos) queda conformada generalmente en un producto destinado al consumo humano y transformarlo en subproducto es algo que jamás o casi nunca ocurre.
Hasta hace algunos años el término “Carne” se podía usar también cuando se trataba de cualquier subproducto de origen animal, pero desde 2017 el reglamento (UE) 2017/1017 de la comisión relativa al Catálogo de materias primas para piensos se ha endurecido y autoriza el uso del término “Carne” con la única condición que se trate de “músculos esqueléticos” es decir carnes tipo filetes, pechugas, etc.. Trozos difícilmente recuperados ya que son destinados al principio para la alimentación humana. A pesar del hecho de que, el término «Carne de» está regulado desde 2017, el 90% de las marcas no han actualizado su antigua lista de ingredientes y por lo tanto son fraudulentos…

Hablando de fraudes …

No, el mundo de la Petfood no es maravilloso y muchos fabricantes juegan con la sensibilidad del consumidor para vender su producto y no duda en mentir o adornar su marca. Aunque el alimento industrial tendrá que respetar las exigencias de la reglamentación europea (reglamentos n°1069/2009 , nº142/2011 y n°2017/1017), numerosos fraudes siguen vigentes, sin que parezca que la reglamentación PETFOOD, se preocupe.

No, los pollos hermosos que podemos ver en los paquetes de pienso no sirven para la elaboración de los alimentos (o por lo menos no enteros).

Os propongo un breve repaso de algunas prácticas más o menos dudosas e ilegales y que veis en el día a día porque las marcas no se esconden, pero con la diferencia de que a partir de ahora vais a poder detectar estas prácticas engañosas.

Los Packaging Seductores

Las pechugas, los pollos enteros, los filetes de buey, así como las verduras o frutas frescas o los guisantes recientemente recolectados y los términos “carne fresca” no son reglamentarios y tampoco legales.
Como he podido comentaros anteriormente es imposible: las materias primas que entran en la composición de los alimentos para animales de compañía son SUBPRODUCTOS, además de estar muy transformados.
A escala industrial las fábricas transforman en gran mayoría estas materias primas en harinas antes de mandarla a las industrias.

Estos packaging y estos términos pegadizos devuelven una imagen muy lejana a la realidad. Y cuesta creerlo aún más cuando estos alimentos se venden a precios irrisorios.

¿ El objetivo ?
Jugar con la sensibilidad del consumidor creyendo que le da a su animal algo que él mismo podría cocinar mientras que la realidad está bastante alejada.

Las palabras que hacen sucumbir

  • “Apto para el consumo humano” y “Sin subproductos animales”

Ya sea para los piensos o para la comida húmeda, una materia prima que entra dentro de la cadena alimentaria para animales de compañía es un COPRODUCTO.
Ninguno de los animales de producción o de crías son usados para la elaboración de los alimentos para nuestros gatos y perros sino que se recuperan restos o trozos menos apetecibles para ennoblecerlos. Me voy a repetir pero los ingredientes que sean de calidad o no, una vez que no estén destinados al consumo humano son por definición SUBPRODUCTOS.

Aunque el Ministerio de Agricultura y Alimentación prohíbe formalmente el uso de estos términos para el pienso, podemos ver con facilidad muchos fabricantes dispuestos a todo para vender, usando el argumento : “Apto para el consumo humano”.

Alegaciones que inducen a error

  • “Sin transgénicos/OMG”

Ningún fabricante usa los transgénicos, y si los usan, la marca tendría a obligación de especificarlo. Esta indicación deja entender al consumidor que el resto de los fabricantes de la PETFOOD usan los transgénicos : esta práctica está totalmente prohibida.

Según la FEDIAF :

“Estas alegaciones negativas o alegaciones de ausencia no deberían, ni de forma directa, ni indirecta o implícitamente: ser utilizadas si todos los productos de la misma categoría o clase no contienen la sustancia en cuestión;”

 

  • Alimentación “Natural o Con ingredientes naturales”

Aunque muchos fabricantes usan abusivamente del término “natural” sin respetar las normas, vamos a analizar un ejemplo de composición legal y conforme según la ley de una marca natural.

¡Es cierto! Notamos la presencia de alimentos naturales… Porque los cereales y la carne son ingredientes naturales por definición…

Un “cordero natural” no es nada más que un cordero, una “cebada natural” no es nada más que una cebada, al igual un “arroz natural” no es nada más que un arroz.

Esta etiqueta no garantiza en absoluto de la calidad inicial de los ingredientes tampoco de la calidad del pienso en general.

En otras palabras, y objetivamente, es un argumento de marketing que significa que el fabricante está haciendo esfuerzos por limitar la transformación química del producto, pero eso no le impide cocinar a muy alta temperatura y presión, los ingredientes durante la cocción-extrusión de estos subproductos dan lugar a un alimento ultra procesado. En realidad, estamos muy lejos de un alimento “natural”.

Según la FEDIAF :

«El término «natural» debe ser utilizado ÚNICAMENTE para describir los componentes del alimento (derivados de plantas, animales, microrganismos o minerales) a los que no se les ha añadido nada o que únicamente han sido sometidos a un procesamiento físico para hacerlos utilizables en la producción de alimentos para animales de compañía manteniendo su composición natural.»

La legislación es bastante permisiva en cuanto al uso de la palabra “natural”, y no toma en cuenta el procesamiento de los ingredientes.

Pero la FEDIAF … ¿Quien es?

Es una federación privada con el objetivo de promulgar leyes que defienden los intereses de los fabricantes de la alimentación para animales de compañía.

 

Presencia de los lobbies en el parlamento europeo

En 2011, la comisión europea ha validado una guía redactada por LA FEDIAF sobre el código de buenas prácticas de etiquetado de alimentos para animales de compañía

Por ejemplo, el uso del término «natural» está definido por los propios fabricantes y vendedores de pienso gracias a su representante europeo : LA FEDIAF. ¡Sí sí! Hablamos de autorregulación porque son ellos los que deciden las reglas que deben seguir ¿Muy cómodo verdad?

Y cuando la ley sanciona…

En 2016, 65 establecimientos de la PETFOOD han sido controlados por la DGCCRF en Francia y algunos sancionados por no conformidad de la reglamentación.

  • Fraudes en las listas de ingredientes

Algunas denominaciones de materias primas no se ajustaban a la normativa. Otros aparecían en las fichas de fabricación, pero no en la composición. Además, se detectaron errores en su orden. Por último, la incorporación de materias primas mencionadas en la etiqueta y con un porcentaje que no siempre pudo justificarse.
La mayoría de los incumplimientos se debieron a anomalías en la presentación y a alegaciones erróneas entre otras cosas :
– Indicación de “alimentos dietéticos” cuando la declaración correspondiente era engañosa.
– Alegaciones prohibidas, infundadas o falsas ( propiedades de frescura, utilización abusiva del sello «elaborado bajo control veterinario»);
Ocultaciones de aditivos y indicación de la ausencia de ingrediente de riesgo alergénico;
– Recalificación como «verdaderos trozos de carne» de trozos en realidad reconstituidos a base de carne picada;
Sobrevaloración del porcentaje del ingrediente denominado en la composición «carne»;
– Utilización de la mención «hortalizas del jardín» para hortalizas producidas industrialmente a gran escala;
– En una galleta llamada «al buey», sólo se han identificado derivados de productos sanguíneos (sin ningún tejido carnoso).
– Utilización de la alegación «contenido de vitaminas reforzadas» que pueda inducir a error al consumidor; etc.

  • Fraudes en los componentes analíticos

De las 33 muestras recogidas, 13 fueron declaradas no conformes por déficit (ácidos grasos, Omega 3, fósforo, proteínas brutas, etc.) o por exceso (cenizas brutas, calcio, sal, etc.) con respecto a los contenidos garantizados de los componentes analíticos.

  • Resultado de las “sanciones” :

– Tasa de anomalías en los establecimientos: 26%

– 11 advertencias

– 9 requerimientos

– 1 acta

O sea los fabricantes pocos escrupulosos de la PETFOOD tienen aún por delante gran cantidad de días de gloria.

¿Y los subproductos en todo esto?

Si la legislación no es capaz o apenas sancionar las malas prácticas tan abiertamente visibles por parte de algunos fabricantes, tenemos derecho a preguntarnos si otras prácticas “menos visibles” como el uso único de los subproductos de la categoría 3 en la PETFOOD es realmente respetada.

Algunas prácticas (Aquí y Aquí) nos recuerdan este laxismo como por ejemplo en 2014, dentro de la empresa de transformación de subproductos cárnicos de Osuna, el presunto uso de animales enfermos, como cadáveres de caballos y perros (subproductos de la categoría 1) o no aptos para consumo humano con el fin de obtener harinas y grasas destinadas a piensos de pollos, vacas y cerdos, entrando así en la cadena alimentaria humana, y por ende en la cadena alimentaria para animales de compañía.

¿Si desgraciadamente estos descontroles ocurren en nuestra cadena alimentaria, creéis sinceramente que para los animales de compañía la preocupación es similar ?
Aquí os dejo un vídeo de 1998 donde verá a Hers Pendell, el presidente (en ese momento) de la AAFCO (la “FEDIAF” americana) decir que:

“Es imposible saber si una harina de carne y hueso (meat and bone Meal) contiene vaca, oveja, caballo… o Fluffy (su mascota)”

Porque el proceso de eliminación de los subproductos de la categoría C1 destruye la presencia de ADN de cualquier animal.

Conclusión

¡Sí! las mascotas comen nuestros restos industriales. No interpreto nada: ¡Es la ley! No podemos tampoco entrar en una paranoia, pero podemos tener un poco más de perspectiva a la hora de elegir la alimentación para nuestros gatos y perros.
Hemos podido ver que la calidad de un alimento puede variar: pasando de un subproducto de calidad como un corazón o un hígado pero pueden ser también de calidad inferior como las carcasas, residuos de cocina, hasta recuperación de piensos para animales de compañía : ¡ SÍ SÍ ! Los alimentos para animales de compañía pueden ser otra vez procesados antes de volver de nuevo a su comercialización.

¿Entonces, cómo asegurarnos de su calidad?

Asegurarnos al 100% es difícil , el fabricante defiende también sus intereses, nos guste o no. Podemos sin embargo tener más vista a la hora de elegir la alimentación para nuestras mascotas, gracias a las indicaciones de las etiquetas que van a revelar mucho sobre la calidad de aquella :

  • La Transparencia

Lista de ingredientes

– La especie siempre debe ser CLARAMENTE identificada, y si es con porcentajes : ¡Aún mejor! El término «Pollo» está bien, «Aves» bastante bien, «Animales» no es nada bueno.
– Los subproductos se prefieren detallados (corazón, hígado, pulmón, …).
– Al igual, por los subproductos vegetales el término “espinacas deshidratada” está bien, “patata” regular, “levaduras” a huir.
Aquí os dejo una infografía que os ayudará a detectar los términos usados para definir un ingrediente de buena calidad a uno malo.

Es importante revisar siempre las etiquetas de un alimento incluso si le gusta esta marca y no dar por sentado nada, es posible que la marca pueda cambiar de repente su composición sin avisar. Si ven que su composición no corresponde a lo que el proveedor indica, no dudéis en denunciarlo.

Composición analítica
Preferir un máximo de información en cuanto a los constituyentes analíticos incluso los minerales (calcio y fósforo), los omega y humedad ya que su indicación no es obligatoria.

Cuanto más transparente sea el fabricante en su composición, mejor es, ya que es del interés del fabricante detallar la calidad de sus ingredientes y su aporte nutricional, pero esto solo ocurrirá si su comida es realmente de calidad.

La Lógica :
– Ya que sabemos que ninguna comida está elaboradas con productos aptos para el consumo humano, es difícil creer que un paquete de pienso contiene trozos de buey, pechugas de pollo, legumbres recientemente recolectadas aunque su packaging diga todo lo contrario. Cuesta aún más creerlo cuando este paquete de comida cuesta 6€50 por 3kg. Estos visuales no son reglamentarios y es un abuso de comunicación. Tenemos que ser conscientes que no podemos pretender dar materias primas de calidad a nuestros perros y gatos con un alimento barato.

– Evitar también la alimentación que usan marketing o promesas demasiadas alejadas del industrial como “aptos para el consumo humano”*, “sin subproductos animales”*, “hortalizas del jardín”* u otros términos que puedan inducir a error al consumidor como “sin transgénicos”*. Además de ser ilegales, los fabricantes intentan generalmente a través de estos términos a desviar la atención del consumidor para esconder un eventual desequilibrio nutricional u otras irregularidades presente en su alimentación.

*Estas desviaciones son más frecuentes en las pequeñas marcas, que son generalmente menos visibles por los radares de la reglamentación.

En resumen, hay que interesarse en la composición del alimento y no a su visual, cuanto más información haya, mejor es. Una marca ética va a hablar más de nutrición que de marketing tipo “sin transgénicos” o “sin subproductos” porque su verdadera preocupación no es de vender “palabras” sino de vender un alimento, un dominio nutricional.

Podemos también contactar con la marca para profundizar un poco más allá nuestra búsqueda hacia una mejor alimentación y preguntarle con certificación :
– ¿ Si tiene especialistas en nutrición o son más un equipo de marketing ?
– ¿ Si revisa y hace de manera regular análisis de su composición analítica (% minerales, calcio, fósforo, omega….)?
– ¿ Si mide la digestibilidad de su alimento (digestibilidad de los almidones, digestibilidad ideal de las proteínas, sustancia nitrogenada, tasa de enranciamiento)?

Es decir todo lo que aporta su alimento y cómo está hecho, porque no estamos hablando de un bonito envase coloreado sino de nutrición.

A día de hoy, necesitamos más transparencia, tenemos que tener más cuidado con estas desviaciones y no dudar en señalar todas estas marcas que usan visuales, el término “carne”, o otras alegaciones como “apto para el consumo humano”, “sin transgénicos”, etc..
Si hay más controles, tendrán menos fraudes. Podemos actuar y no ser solamente víctimas de estas malas prácticas.

Si veis un incumplimiento o fraude que no cumple las exigencias de los reglamentos nº1069/2009, nº142/2011 o nº2017/1017 de la reglamentación europea, no dudéis en primero en contactar con la marca en cuestión y comentarle esta irregularidad. Es posible que es un descuido por parte de la marca y actuará en condición si es honesta. En el caso contrario, si veis que la marca no modifica su error, podéis denunciarlo a la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (A.E.S.A.N), más precisamente al :

Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación:

Pº. Infanta Isabel, 1 – 28071 Madrid

Teléfonos: 91 347 53 68 y 91 347 57 24

Fax: 91 347 54 12

Correo electrónico: [email protected]

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