ALIMENTACIÓN

[ARTÍCULO] : Las micotoxinas en el pienso

5 minutos de lectura.

Las micotoxinas son substancias químicas tóxicas, producidas por ciertos tipos de hongos que afectan la gran mayoría de los alimentos. Se encuentran en la comida industrial para mascotas, están presentes en todas partes (cereales, frutas, verduras, féculas y carnes). Al contrario de la alimentación humana, las normas europeas sobre los alimentos para animales de compañía no obligan a tasas maximas, pero si dan recomendaciones.

 

¿La comida para gatos y perros tiene micotoxinas?

La respuesta es SI… Desgraciadamente la gran mayoría de la comida industrial para mascotas es fabricada en America o en los paises del Este donde los controles sanitarios son más laxos que en Europa. Ademas la trazabilidad de los productos es casi nula, así pues desde 2008, varias asociaciones mandan a analizar muestras de comida en laboratorios independientes : algunas marcas rozan el escándalo.

Voy a compartir con vosotros una de las historias más drásticas que he conocido y me lleva hoy a dedicar este articulo :

Hace algunos años, un criador de gatos contacta Annie Leszkowicz, toxicóloga, e imprescindible en el estudio de las micotoxinas a través de más de 200 publicaciones.

Cada vez que sus gatos daban a luz, los gatitos nacían con malformaciones, muertos y en algunos casos presentaban el desarrollo de los intestinos fuera del cuerpo (almas sensibles no mirar las fotos)

Después de analizar la composición del pienso usado, los resultados han puesto en evidencia la presencia de altos valores de una micotoxina llamada la Zearalenona (ZEN), un perturbador endocrino que provoca anomalías reproductivas en todas las especies animales. 

No deseo tampoco alarmaros porque la mayoría de la comida para gatos o perros no contienen una tasa que exceda las recomendaciones de las normas europeas, pero hay una cosa segura : TODOS contienen micotoxinas, por el hecho que no contienen alimentos de alta calidad sobretodo con una lista de ingredientes que indica casi siempre: subproductos vegetales y subproductos animales sin más precisión.

 

La mayoría de los piensos no contienen tasas elevadas en micotoxinas pero…

«Los perros y gatos son más resistentes que otras especies, podemos maltratarlos nutricionalmente, y no mueren inmediatamente, simplemente su vitalidad decae en general y se producen cambios degenerativos en sus organismos.»

(Karen Becker, Pet Fooled).

Ingerir micotoxinas diariamente tiene consecuencias graves, y a parte del Zearalenona, otras micotoxinas aparecen en la comida petfood como :

La Déoxinivalénol (DON), una micotoxina que se forma en el campo que puede afectar negativamente el sistema inmunitario de los animales. Provoca problemas digestivos, como vomitos, diarreas, la perdida de apetito y de peso, y también hemorragias. Cuando la Déoxinivalénol se une a la Ocratoxina (OTA), otra micotoxina generalmente presente en el pienso, actúan en sinergia y pueden provocar problemas graves de riñones potencialmente mortales.

Las Fumonisinas (FUM) muy presentes también en la mayoría de los casos y se encuentran principalmente en el maíz y pueden provocar daños orgánicos. Hace varios años, Annie Leszkowicz se recuerda que una marca de pienso de supermercado contenía una dosis de 6 mg de fumomisinas (FUM), que representa una dosis mortal…

¿Qué son los otros síntomas de intoxicación causadas por las micotoxinas?

  • Jadeos.
  • Debilidad inmunitaria.
  • Hiperactividad.
  • Pérdida de coordinación.
  • Vómito.
  • Aumento del ritmo cardíaco.
  • Pérdida de apetito.
  • Aumento de la temperatura corporal.
  • Deshidratación.
  • Tremblores musculares.

En conclusión

Las micotoxinas están presentes en todas partes, y es cierto que generalmente no superan las tasas de las recomendaciones europeas, pero ¿Por qué para el consumo humano la ley obliga a tener un porcentaje limite y para nuestras mascotas es simplemente un valor indicativo? ¿Por qué la ley europea no impone un control sanitario más rígido?

Consumir diariamente micotoxinas tiene graves consecuencias a largo plazo para muchos animales y si la ley no obliga a más controles, podemos minimizar el riesgo de proliferación de las micotoxinas en nuestros piensos sencillamente con unas buenas prácticas de conservación de los mismos para evitar su oxidación, como un buen control de la temperatura e intentar sobretodo que nuestra comida no absorba mucha humedad.

He hecho a propósito un video con técnicas de conservación del pienso que os puede interesar :

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