Un pienso sin subproductos animales

8 minutos de lectura.

En un mensaje privado, surgió una pregunta tan inesperada como un relámpago en un cielo estrellado: «¿Puedes recomendarme un alimento para mi mascota que no contenga subproductos animales?» Prepárense para una exploración iluminadora, porque voy a arrojar luz sobre este tema: encontrar alimentos para mascotas sin subproductos animales es tan inusual como hallar un pingüino en medio de un desierto : ¡No existe !

 

Más allá de las etiquetas relucientes

Excepto por el pienso vegano, la ausencia total de estos subproductos parece sacada de una trama de ciencia ficción. Pero antes de profundizar, aclaremos este término enigmático: «subproducto animal». Aunque suene extraño, es crucial desmitificarlo. Para simplificarlo, considera esto como la cruz de una moneda. Al igual que no puedes tener una moneda con un solo lado, la producción de alimentos naturalmente genera «subproductos». Sin embargo, es fundamental comprender que estos subproductos no son necesariamente de menor calidad ni indeseables.

¿Qué son los subproductos animales?

Echemos un vistazo a dos aspectos: en primer lugar, el económico. Imagina que estás cultivando trigo en tu campo. Tu objetivo principal es cosechar los granos para hacer harina. Sin embargo, en este proceso, también obtienes un componente secundario: el salvado de trigo. Aunque no es el producto principal, no es un residuo de menor calidad, simplemente tiene menos valor económico.

Luego, entra en escena el aspecto regulatorio. En el mundo de los alimentos para mascotas, existe una norma sanitaria. Cuando un ingrediente está destinado a ser el manjar de una mascota, recibe la etiqueta de «subproducto de categoría 3» (llamado C3). Esto significa que está destinado a ser parte de los alimentos para mascotas y no para consumo humano. Es una cuestión de destino y regulación: un alimento para mascotas será obligatoriamente categorizado como subproducto de categoría 3.

Vuestras marcas favoritas no conocen la reglamentación

Ahora, volvamos a las marcas que alardean de no usar subproductos en sus alimentos para mascotas. Aquí está el truco: muchas de estas marcas no han estudiado los reglamentos europeos sobre subproductos. La etiqueta «sin subproductos» brilla como una estrella en la cima del árbol de Navidad, y no es un indicador confiable.

Los subproductos animales son, en esencia, lo que nosotros, los humanos, no consumimos. Imagina una fiesta donde cada invitado trae un platillo especial, pero siempre quedan algunos sin ser reclamados. Los subproductos animales son un poco así. Son los restos del matadero que nosotros, los humanos, no elegimos para nuestras mesas. Sin embargo, no te dejes engañar por su etiqueta de «desechos»: tienen mucho más que ofrecer de lo que pensamos.

Más allá de las creencias

Aunque quedan minoritaria en petfood, algunos trozos de carne son desestimados por no cumplir con estándares estéticos. Sin embargo, su valor nutricional sigue intacto, y debido a esta razón, a menudo se clasifican en la categoría 3.

Las vísceras, esas estrellas olvidadas en el mundo culinario humano, son ricas en proteínas y aportan una gama de nutrientes, desde el corazón hasta el hígado y los pulmones.

En el fascinante mundo de la alimentación para mascotas, hay un aspecto intrigante que a menudo pasa desapercibido: las preferencias culturales que influyen en los ingredientes que llegan a nuestros peludos amigos. En diferentes rincones del mundo, las elecciones alimentarias varían significativamente, y esas diferencias no solo reflejan las tradiciones culinarias humanas, sino que también tienen un impacto en los ingredientes que componen los alimentos para nuestras mascotas.

En España, por ejemplo, es común consumir menos vísceras en comparación con otras regiones. Es notable que, en promedio, solo alrededor del 30% de un pollo es aprovechado en la mesa española, con preferencia por los cortes de carne magra. Sin embargo, en lugares como China, prevalece una mentalidad de «aprovecharlo todo», donde partes como el cuello y las patas del ave son consumidas con entusiasmo.

Pero también hay subproductos menos atractivos : los huesos, tendones y cartílagos porque contienen colágeno es decir una proteína de calidad mediocre y minerales como calcio y fósforo nefastos a largo plazo.

El pienso para perros y gatos también pueden incluir de la CSM, que significa carne separada mecánicamente. Este método, prohibido para los rumiantes debido a la crisis de las vacas locas, implica el tratamiento de carcasas de cerdo o pollo aun parcialmente cubiertas de carne en una cámara de compresión. Luego, un tamiz separa la carne en forma de puré de los restos óseos en forma sólida.

Comparada con la carne tradicional, la CSM tiene una calidad nutricional inferior. Aunque no puede ser llamada «carne», incluso si algunas marcas olvidan esta regla, su calidad puede fluctuar según la proporción de huesos y, en consecuencia, de fósforo presente.

Compramos humo

En la búsqueda de alimentos genuinamente saludables para tus mascotas, es fundamental mirar más allá de las etiquetas que proclaman «sin subproductos animales». En lugar de confiar en afirmaciones engañosas, dirige tu atención al contenido de fósforo. Si deseas evaluar la calidad de los ingredientes de manera precisa, divide el porcentaje de proteínas por el porcentaje de fósforo. Una proporción inferior a 25 podría indicar ingredientes como las carcasas, mientras que una relación superior a 35 señala la presencia de subproductos de mucho mejor calidad, como carnes y vísceras. En última instancia, este método te ayudará a tomar decisiones informadas para nutrir a tus mascotas de la mejor manera posible.

2 comentarios en «Un pienso sin subproductos animales»

    1. ¡Hola Pilar! 😊
      En petfood tradicional no hay presencia de plumas, picos, pezuñas. Hay reglementaciones en vigor (la 1069/2009 y la 767/2009) de hecho en el anexo 5 del código de buenas prácticas de etiquetado de alimentos para animales de compañía estipula que (cito): «Todas las partes de origen animal incluidas en esta definición deberán estar autorizadas para su uso en alimentos para animales de compañía bajo el Reglamento sobre Subproductos Animales 1069/2009. VARIEDAD: Todas las partes de los animales autorizados con la excepción de: garras, pelo, cuernos, piel (excepto la corteza de cerdo), plumas, dientes, picos, cascos, pezuñas, contenido intestinal y grasas añadidas. Las alegaciones de variedad no pueden estar basadas solo en sangre o en huesos.» Ten en cuenta que hablo de los alimentos «tradicionales» ya que, por ejemplo, en alimentos hipoalergénicos hay el uso de las plumas (más precisamente se extrae de ellos ácidos aminos libres, no es «echar» plumas tal cual). Su inclusión directa en los alimentos convencionales está prohibida ya que las plumas en su estado natural no poseen ninguna propiedad intrínseca relevante en los alimentos fisiológicos (tradicionales).
      Gracias por tu interés
      Un saludo 🤗

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